José María Figueres Olsen, Ex Presidente de la República.
Amigas y amigos:
Este domingo 1 de febrero Costa Rica está obligada a responder al malestar y la frustración causada por la pérdida de oportunidades que ha golpeado a miles de compatriotas, y a decidir si corrige —o deja perder— el rumbo del país.
Costa Rica está de mal humor. Muchos de nuestros conciudadanos están enojados con un sistema que ya no quieren defender, porque sienten —con razón— que durante las últimas décadas los abandonó y los dejó sin oportunidades. Ese enojo no debe ignorarse ni descalificarse. Debe entenderse para buscarle soluciones.
La forma de enfrentar esa realidad no es con más resentimiento y más confrontación. El camino para cambiar las cosas es hacer valer el voto, participar y exigir desde la democracia, que el país recupere oportunidades, equidad y futuro. Por eso como ciudadano comprometido con nuestra democracia, quiero hacer un llamado claro y respetuoso: salgamos a votar!
La historia es clara: cuando los pueblos, empujados por la frustración, se dejan seducir por caminos de confrontación, exclusión o tentaciones autoritarias, el resultado termina siendo el deterioro acelerado de sus instituciones, de la convivencia y de la esperanza misma. Son países que en poco tiempo retroceden, se estancan y pagan un alto costo social. Costa Rica no debe recorrer ese camino.
Yo votaré por Álvaro Ramos, porque tiene la inteligencia y la sensibilidad para entender esa Costa Rica que quedó atrás, la de quienes sienten que el sistema democrático no les cumplió, y porque creo que puede ayudar a reconstruir confianza, oportunidades y cohesión social.
Sin embargo más allá de mi preferencia personal, lo fundamental es que usted vote por el partido y la persona de su elección. Que no se quede al margen.
Las democracias son derechos, pero también responsabilidades. Una de esas responsabilidades esenciales es el sufragio. Votar es la forma más directa de exigir cambios, de hacerse escuchar y de defender la democracia.
Este 1 de febrero, no se quede atrás. Por usted, por su familia y por nuestra querida Costa Rica, vamos a votar!
Artículo tomado de LaRevista.cr